Imagen: Pixabay (TyliJura)
Para un adolescente de hoy, estar desconectado no es una opción; es, casi literalmente, dejar de existir socialmente. Las redes sociales y los entornos digitales son el patio de recreo, la biblioteca y la plaza del pueblo, todo al mismo tiempo. Sin embargo, este patio de recreo no tiene muros, no duerme y, a menudo, carece de la supervisión que existe en el mundo físico. En este escenario, ha surgido una realidad que como docentes e investigadores no podemos ignorar, la cibervictimización.
Cuando hablamos de cibervictimización, no nos referimos solo a un insulto aislado en un comentario de Instagram. Hablamos de algo mucho más profundo y complejo, la sensación de ser excluido de un grupo de WhatsApp sin motivo, la impotencia de ver una conversación privada difundida sin permiso o el miedo que genera recibir mensajes anónimos de madrugada. A diferencia del acoso tradicional, el mundo digital permite que la agresión persiga al alumno hasta su propia habitación, sin dejarle un solo espacio de refugio.
Lo que resulta verdaderamente intrigante es cómo cambia este fenómeno a medida que los estudiantes crecen. ¿Sufre el mismo tipo de agresiones un alumno que acaba de entrar en 1º de la ESO que uno que está cursando un ciclo de Formación Profesional? A priori, podríamos pensar que a mayor edad existe una mayor madurez digital, pero la realidad suele ser más matizada.
Entender estas diferencias no es solo una cuestión de estadística académica, es una necesidad urgente para la formación del profesorado. No podemos proteger a nuestros alumnos con estrategias genéricas si no comprendemos primero qué está pasando realmente en sus pantallas según su etapa educativa. Solo analizando de cerca estas vivencias podremos transformar los centros educativos en espacios donde la tecnología sea, por fin, una herramienta de crecimiento y no un foco de vulnerabilidad.
Con este propósito de comprender los fenómenos antes descritos, se está desarrollando esta investigación como TFM del Máster Universitario en Investigación en Formación del Profesorado y Tecnología Educativa de la Universidad de Extremadura. Busca analizar cibervicitimización en el alumnado. El estudio se basa en instrumentos científicos validados internacionalmente y pretende aportar datos que ayuden a comprender mejor cómo las dinámicas digitales influyen en la experiencia educativa actual.
La participación en este proyecto consiste en responder a un breve cuestionario anónimo sobre hábitos digitales, experiencias en redes sociales y algunas percepciones relacionadas con el bienestar emocional y el estudio. No se recogerá ningún dato personal identificable y la información obtenida se utilizará exclusivamente con fines académicos y de investigación.
Comprender cómo influyen las tecnologías digitales en la vida universitaria es un paso necesario para promover un uso más consciente, equilibrado y saludable de las redes y los dispositivos móviles. La colaboración de estudiantes que decidan participar permitirá avanzar en este conocimiento y contribuir a mejorar la comprensión de los desafíos educativos en la era digital.
INFORMACIÓN de conformidad con el Reglamento (UE) 2016/679 – RGPD
Objetivo del estudio:
Este cuestionario forma parte de un proyecto de investigación académica. Su objetivo analizar la relación entre el FoMO, la ansiedad y el rendimiento académico en estudiantes universitarios.
Tipo de datos recopilados:
El cuestionario no recopila ningún dato personal o identificativo (como el nombre, la dirección de correo electrónico o la IP). Todas las respuestas son anónimas y no pueden relacionarse con participantes individuales.
Base jurídica:
La participación se basa en su consentimiento libre e informado (artículo 6, apartado 1, letra a), del Reglamento general de protección de datos de la UE, RGPD).
Tratamiento de datos:
Las respuestas se tratarán de forma anónima y agregada, utilizando herramientas digitales seguras que garantizan la confidencialidad y la protección de los datos.
Responsable del tratamiento:
Para cualquier consulta general sobre el estudio, puede ponerse en contacto con el delegado de protección de datos de la universidad a través de la página web oficial de la institución: https://secgral.unex.es/estructura/proteccion-de-datos / .
Conservación de los datos:
Los datos anónimos se conservarán únicamente durante el tiempo necesario para completar el proyecto de investigación y podrán utilizarse de forma agregada para publicaciones o informes académicos.
Derechos de los participantes:
Dado que los datos son totalmente anónimos, no es posible identificar ni eliminar las respuestas individuales una vez enviadas. No obstante, puede dejar de responder en cualquier momento sin ninguna consecuencia.
Participación voluntaria:
Su participación es totalmente voluntaria y no implica ningún riesgo ni compensación económica.
© María Rocío Rodríguez Vega y Alfonso Vázquez Atochero (2026)
Soporte logístico: Adicciona Research Lab y Universidad de Extremadura
Investigación sometida al arbitrio de la Comisión de Bioética de la Universidad de Extremadura